jueves, noviembre 22, 2012

Otro hombrecillo especial




Un hombrecillo de colores
Érase una vez un hombrecillo de colores, que vivía en un mundo de colores.
El hombrecillo tenía la cara rosita, los ojos negros, el pelo rubio y el resto multicolor. El hombrecillo tenía el don de alegrar o entristecer con colores las cosas. Pero él era tan buen hombre que solo las arreglaba. Un día se encontró un colorín, el cual dijo:
- ¡Eh! señor.
- Sí colorín.
- Es que ... ayer perdí el rojo de mi cara y me preguntaba si usted podría darme un poco de rojo.
- Claro, encantado!
  ¡Zas, pin, pan pun y bom! Sonaron unos cuantos ruidos y el colorín tenía un rojo precioso. Agradeció:
- ¡Gracias, hombre de colores!
   Entonces pensó:
- Necesito rojo para las manzanas, verde para las plantas, azul para el agua...
  Así que fue a comprar al, ¡Mercadillo  de los colores!
Cuando los compró los metió en un tarro por separado. Luego volvió a casa, cenó y se acostó en la cama. ¡Así son todos sus días ayudando a la gente, y dando color a la vida!
                                     Guillermo Gordo Martín. 5º Primaria




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